María, nuestra santa patrona
Somos una parroquia mariana. La Santísima Virgen María es la patrona de la Iglesia de Santa María y de Nuestra Señora de la Paz. María es nuestro modelo a seguir en la vida cristiana. Creemos que nuestra devoción a la Virgen María nos animará a servir a los demás y a acercarnos más a Jesucristo.
Preguntas frecuentes sobre la parroquia mariana
Una parroquia mariana es una parroquia que toma a la Santísima Virgen María como modelo de discipulado y fe.
María nos enseña a decir “sí” a Dios, a confiar en su voluntad y a seguir a Jesús fielmente. Nuestra parroquia está encomendada a la Virgen María bajo las advocaciones de Santa María y Nuestra Señora de la Paz, por lo que la devoción mariana siempre ha formado parte de nuestra identidad espiritual y de nuestra vida en comunidad.
La devoción mariana consiste en honrar a la Santísima Virgen María y pedirle que interceda por nosotros. Así como pedimos a nuestros amigos o familiares que recen por nosotros, los católicos le pedimos a María —la Madre de Dios y nuestra madre espiritual— que interceda por nosotros.
Las devociones marianas más comunes incluyen:El Rosario
días de fiesta mariana
Coronaciones de mayo
Procesiones y oraciones en honor a Nuestra Señora
María es importante porque es la Madre de Dios y la primera y más perfecta discípula de Jesucristo.
La verdadera devoción mariana no reemplaza a Jesucristo. Al contrario, María magnifica nuestra relación con Cristo. Toda su vida nos señala a su Hijo.
Como dice la propia María en las Escrituras:
"Mi alma glorifica al Señor" (Lucas 1:46)
María siempre nos acerca más a Jesús.Nuestra parroquia siempre ha sido una parroquia mariana, pero estamos haciendo un esfuerzo más intencional para vivir esa identidad con mayor claridad.
En un mundo que a menudo lucha con la fe, la humildad y la confianza en Dios, María nos muestra cómo vivir con fe, obediencia, pureza, valentía y entrega a la voluntad de Dios.
Renovar la devoción mariana ayuda a fortalecer:La oración en familia
Amor por la Eucaristía
Confía en la providencia de Dios.
Una identidad católica segura de sí misma
No. La auténtica devoción mariana siempre nos acerca a Jesucristo.
María nunca llama la atención sobre sí misma. En cambio, nos dirige hacia su Hijo, tal como lo hizo en las bodas de Caná cuando les dijo a los sirvientes:
"Hagan lo que Él les diga" (Juan 2:5)
La Iglesia ha expresado esta verdad de forma sencilla desde hace mucho tiempo:
“A Jesús por medio de María.”María nos enseña cómo vivir la vida cristiana a través de su ejemplo de:
Fe en Dios
Humildad
Pureza de corazón
Obediencia a la voluntad de Dios
Coraje en el sufrimiento
Confía en las promesas de Dios.
Sabiduría divina
Al imitar estas virtudes, nos convertimos en discípulos más fuertes de Jesucristo.Las imágenes y símbolos sagrados nos recuerdan la comunión de los santos y la historia de la salvación. Las estatuas e imágenes de María no se veneran, pero nos ayudan a recordar su ejemplo y nos invitan a pedirle intercesión.
Así como las personas guardan fotos de sus seres queridos en sus hogares, la Iglesia coloca imágenes sagradas en nuestras iglesias para recordarnos a aquellos que han seguido fielmente a Cristo.
El Rosario es una oración que nos ayuda a meditar sobre la vida de Jesucristo a través de los ojos de su madre.
Al rezar el Rosario, reflexionamos sobre los misterios clave de la salvación:
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La Encarnación
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La vida y el ministerio de Cristo
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La Pasión y muerte de Jesús
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La Resurrección y la gloria del Cielo
A través de esta oración, María nos ayuda a adentrarnos más profundamente en los misterios de Cristo.-
